Teléfono de Ayuda: Teléfono:

Maltrato Infantil

Maltrato_1

Maltrato_2

Podemos proporcionar un concepto amplio del Maltrato Infantil y otro más específico.

En el primero debe situarse la consideración del mismo que refleja la Convención de los Derechos del Niño de la O.N.U de 20 de Noviembre de 1989.

Según el artículo 19 de la citada Convención, se considera Maltrato infantil, toda violencia, perjuicio o abuso físico o mental, descuido  o trato negligente, malos tratos o explotación, mientras el niño se encuentre bajo la custodia de los padres, tutor o cualquier persona que lo tenga a su cargo.

También debe considerarse Maltrato Infantil en este concepto amplio de que hablamos, el llamado Desamparo, que según el artículo 172 del Código Civil es la situación de hecho que se produce por un Incumplimiento, imposibilidad o inadecuado ejercicio de los Deberes de Protección establecidos para la guarda de los menores, cuando se prive a éstos de la asistencia moral o material.

Incluso puede incluirse en este punto, el llamado Maltrato Institucional, derivado de políticas inadecuadas o de la inacción de los Poderes Públicos.

Se trata por tanto de  acciones u omisiones voluntarias, previstas en la Ley, imputables a un sujeto responsable, contrarias a la Ley y castigadas por ella, por las que se causa un Perjuicio físico o psíquico, sexual, moral u asistencial a los menores, contraviniendo sus Derechos como personas y dificultando el desarrollo de su personalidad.

En España este delito no se castigó hasta el Código Penal de 1944.

Por otra parte, los malos tratos infantiles apenas llegan a los Tribunales de Justicia y se estima que sólo ven la luz un diez por ciento de los casos reales. La ocultación de los agresores, la debilidad de los niños y la indiferencia contribuyen a esta tragedia.

Sabemos que hasta Septiembre de 2004, han sido denunciados 35.000 casos de maltrato de padres a hijos. No hay mucha más información al respecto.

Maltrato infantil intra familiar

Se considera violencia intrafamiliar como toda acción u omisión cometida en el seno de la familia por uno o varios de sus miembros que de forma ocasione daño físico, psicológico a otros de sus miembros que menoscabe la integridad y cause un serio daño a su personalidad y/o a la estabilidad familiar.

La violencia intrafamiliar es consecuencia de una perturbación de las relaciones de apego.

El maltrato infantil intra familiar  es consecuencia de una perturbación mental de uno de los progenitores.

El MALTRATO PSICOLOGICO INFANTIL surge cuando uno de los progenitores  no ha superado el duelo de la separación y hace partícipes a sus hijos de los problemas que existieran o han existido en la pareja y que ha forzado su ruptura, haciéndoles tomar partido, triangulándoles en definitiva en el conflicto de la pareja. Es en estos casos cuando decimos que lo que opinan los menores está sugestionado y/o mediatizado por su progenitor, formando alianzas a favor de uno u otro, entrando pues en la disputa como si fueran uno de los adultos. Esto induce con frecuencia sentimientos de indefensión, abandono, rechazo, ira, odio, resentimiento, culpabilidad, e inseguridades, que provocan frecuentemente estados de ansiedad y depresión que les acompañaran toda su vida si no se tratan adecuadamente.

El desarrollo emocional del niño necesita la constitución de un medio familiar que le provea de cuidados, límites y comprensión afectiva necesaria. Todas las personas, adultos, niños se encuentran vinculados por los afectos, comportamientos y sistemas de creencias, con el objetivo de proteger y promover la vida, permitiendo el desarrollo personal de cada uno de ellos.

En la etapa de la adolescencia empiezan a emerger otras secuelas como son: las adicciones, falta de control, desequilibrio emocional, trastornos de de conducta,  violencia física y verbal, hasta poder llegar a desarrollar enfermedades mentales o a convertirse en tiranos, dando lugar a un adulto inestable, conflictivo  y tóxico, que a su vez, además de generar problemas al resto de personas  que le rodean, será una persona  insatisfecha e  incapaz de relacionarse con el entorno de una forma sana. Volviendo a repetir los patrones aprendidos.

Sintomas

Si te sientes identificado con la mayoría de los indicadores, es muy probable que tus hijos y tú seáis víctimas de un Obstáculo Parental, también llamado Manipulación, Alienación Parental, etc…

En Filia no tenemos como prioridad debatir su nombre, simplemente trabajamos para concienciar y ayudar a las familias afectadas.

 

 

Síntomas en los hijos:

SÍNTOMAS QUE NUESTROS HIJOS PUEDEN EMPEZAR A MOSTRAR ANTE UNA POSIBLE SITUACIÓN DE MANIPULACIÓN-TRIANGULACIÓN EN CONFLICTO PARENTAL POR SEPARACIÓN Y/O DIVORCIO. Y QUE EN MUCHAS OCASIONES SE CONFUNDE CON LA EDAD:

  • Introversión y falta de comunicación: comienzan a encerrarse más en sus habitaciones, a no compartir las estancias comunes y volcarse mucho con sus iguales. Los tiempos de comunicación en familia se reducen y cualquier intento de hablar con ellos suele ser rechazado de forma desmesurada.
  • Ira, falta de control de impulsos y conductas inapropiadas.
  • Utilizan palabras y frases tomadas de los adultos.
  • El uso de la mentira de forma habitual.
  • Conductas regresivas para la edad evolutiva que tienen.
  • Verbalizaciones agresivas hacia los padres sin sentimientos expresos de culpa.
  • Manipulación en su forma de interactuar.
  • Sentimientos de culpabilidad y abandono.
  • Rechazo, impotencia e indefensión.
  • Inseguridad y estados de ansiedad y depresión.
  • Bajo rendimiento escolar y problemas de integración con sus iguales.
  • El menor pasa mucho tiempo en la calle, actitudes delictivas, consumo de drogas.
  • Va abandonando amistades que tenia de niño.

Indicadores de obstaculización de vínculo:

INDICADORES QUE MUESTRAN LA EVIDENCIA DE LA OBSTACULIZACIÓN DEL VÍNCULO QUE VEMOS A DIARIO EN LOS JUZGADOS Y QUE LLEVAN A LOS HIJOS A TERMINAR RECHAZANDO A UNO DE SUS PROGENITORES, ALGUNOS DE ELLOS PARA SIEMPRE SIN QUE NADIE HAYA PODIDO LLEVAR ESTA SITUACIÓN A LA NORMALIZACIÓN, SENCILLAMENTE PORQUE LA LEY EXISTE PERO EN MUCHOS CASOS NO SE APLICA Y EN OTROS NO SE VELA POR SU APLICACIÓN, O NO SE CASTIGA A QUIEN NO CUMPLE:

  • Impedir el derecho de vista al otro cónyuge, alegando que son los hijos los que no quieren hacerlo
  • Presentar a la nueva pareja como su nuevo padre o su nueva madre.
  • Olvidarse de avisar al otro progenitor de las citas importantes, como el médico, exámenes, o actividades extraescolares
  • Rehusar informar al otro progenitor de las actividades en las que están implicados los hijos comunes.
  • Toma de decisiones sin consultar al otro
  • Irse de viaje dejándoles a cargo de algún familiar o vecino estando su madre o padre disponibles y deseosos de hacerlo.
  • Alejarles de la familia extensa
  • Cambiar de centro escolar sin consultar

EL PERFIL DEL PROGENITOR OBSTACULIZADOR ES COMÚN EN TODO EL MUNDO:

  • Carencia de empatía
  • Personalidad narcisista con rasgos prepotentes
  • Ausencia de tristeza por el problema
  • Deseos de venganza
  • No contemplan la colaboración en el ejercicio de la actividad parental
  • hablan del otro en tercera persona
  • se auto justifican
  • Imputan la responsabilidad al niño
  • Utilizan al niño como testigo en los juicios
  • Su único objetivo es la destrucción del vínculo, sin piedad
  • Llevan su venganza hasta las últimas consecuencias.

Síntomas físicos de la víctima padre o madre afectados:

  • Dolores de cabeza, jaquecas, migrañas
  • Taquicardia
  • Sudoración profusa
  • Caída atípica del pelo
  • Nauseas
  • Trastornos gástricos
  • Trastornos de la alimentación
  • Trastornos del sueño
  • Fibromialgias/ contracturas crónicas
  • Broncoespasmos
  • Alergias cutáneas
  • Opresión del pecho
  • Sensación de fatiga o perdida de energía

Síntomas psíquicos y emocionales:

  • Impotencia
  • Consternación
  • Desesperanza
  • Abandono e indefensión
  • Frustración
  • Sensación de muerte lenta
  • Pensamientos autoliticos
  • Profunda tristeza
  • Conmoción ante el sentimiento de desprecio

Sintomas_1

Conflicto de lealtades:

Toda separación supone un reajuste para todas las partes implicadas, se produce una nueva restructuración familiar, que hace que tanto los menores como los adultos vivan el duelo de la ruptura con diversos niveles de angustia.

En el caso de los menores, se produce en un gran número de casos una situación que llamamos “CONFLICTO DE LEALTADES”.

¿Con cuál de mis padres me quedo? ¿A quién quiero más, a papa o mama? ¿Si le cuento esto a mamá se enfadara papá? O a la inversa. ¿Seré yo el culpable? Estas y otras preguntas suelen pasar por la mente de nuestros menores, las cuales se agravan si los padres no son capaces de superar sus diferencias individuales y priorizar por encima de todo el interés de sus hijos.

Estas situaciones generan en la mayoría de los casos que los padres triangulen a sus hijos en el conflicto que se genera con su ex cónyuge; en algunos casos de forma inconsciente y en otras con perversidad, del daño que se está infringiendo al menor y de las consecuencias que este comportamiento va a tener en los próximos años en la vida de sus hijos.

Cuando un menor no es capaz de expresar que no está bien, o que algo de lo que hacemos no le gusta, no nos quedemos solo en intentar explicarle por qué hacemos tal cosa o decisión, sino que tenemos que ir más allá ¿qué es lo que realmente me quiere decir? ¿En qué momento me lo dice? ¿Ha ocurrido algo que previamente ha podido motivarlo? ¿Cómo he reaccionado yo? ¿Y él? ¿Se ha quedado más tranquilo con la explicación que le he dado?

Que nunca piense un niño que “no puede ser dos” uno para complacer a papa y otro a mama.

Facebooktwittergoogle_plusredditpinterestlinkedinmail